Amo mi cuerpo?
Este blog lo escribo como desahogo y por si alguien puede sentirse acompañada porque le pasa lo mismo. No soy profesional y seguramente puedo estar equivocada. Si sientes angustia con respecto a tu cuerpo, por favor busca ayuda.
En este trabajo una de las tareas más importantes es aceptarse y amarse. Como todo el mundo siempre hay algo de mi cuerpo que no me gusta. Después de 7 hijos creo que es mi panza. Pero es mi panza y aprendí a llevarme bien con ella.
Debido a dificultades económicas en mis embarazos no engorde y en el último adelgace. Si, el sueño de muchas. Pero para mi es una tortura.
Creo que una mujer con curvas es mucho más atractiva que una muy flaca. Capaz sea porque cuando me estaba desarrollando observe como muchos se reían de "las chatas". Y es que los estereotipos están tan metidos dentro nuestro que todas guardamos en nuestra cabeza un ideal de cuerpo al que quisiéramos llegar.
De adolescente y joven mi talle de pantalón era 40 y de corpiño 95. No me consideraba linda por mis problemas de autoestima. Pero hoy le diría a esa joven insegura que es hermosa y que vale muchísimo y que no debe hacer nada por hacerse valer.
Hubo un tiempo, entre embarazo y embarazo que llegue a un 46 de pantalón y 100 de corpiño. Y me sentía bien, no hermosa, pero si bien. Justo fue en la etapa en que dije "soy así y quien de verdad me quiera me quiere así".
En los últimos meses de mi último embarazo baje 5 kg y después del parto pese lo mismo que antes del embarazo 64 kg. Ya pasaron 10 meses y la última vez que me pese tenía 60 kg, mi talle de pantalón en 38 y el 90 me está quedando grande y cada cm que se va soltando en mi ropa a mi me duele.
Hace no mucho la gente me cruzaba en la calle y me decía lo linda que me veía. Ahora me ven muy flaca y preocupados me preguntan si estoy comiendo. Piensan que como he estado transitando momentos difíciles no quiero comer. En realidad no quiero adelgazar, tengo hambre y llevamos muchos meses comiendo mal. Trato de que no le falte nada a mis hijos. Pero definitivamente faltan muchas cosas.
Me gustaría volver a tener curvas, pero de momento no puedo. Y para lo que muchas es motivo de envidia para mi es de tristeza, porque me extraño y me gustaría que las cosas fueran distintas.
Mientras todo se acomoda. Me miro y agradezco el tenerme en pie. Pido perdón a mi cuerpo por exigirle más de lo que a veces puede. Me digo que Dios me hizo bella y eso no cambia por unos kg de más o de menos. Busco en mi placard lo que mejor me queda. Y me sonrió burlándome de los estereotipos.
Sería genial que aprendamos a aceptarnos y aceptar al otro como es. Si no podemos decir algo bueno y alentador, pues símplemente guardar silencio. Y sobre todo sería genial que la empatía sea moneda corriente. No importa que tan grande o chico sea nuestro envase. Es el contenido lo verdaderamente maravilloso y mágico. Nuestra tarea no ser un lindo paquete, si no que ese envoltorio dejé que se exprese y salgan a la luz las maravillas que guardamos dentro.
Gracias por leerme
Comentarios
Publicar un comentario