De bloqueo emocional y desbloqueo 😊
Hace un tiempo comencé a atravesar por un momento de bloqueo emocional, mental y físico. Donde no tenía energía para nada y todo me costaba el doble. Fue ahí donde me aconsejaron escribir basándose en técnicas de escritura terapéutica. Me hizo mucho bien aunque creo que es un camino de ida donde el crecimiento personal es un trabajo diario.
Me gustaría compartir el cuento que resultó de este trabajo. Espero te guste.
Ella y el viento
Vino al mundo en una época que de a poco perdía los colores, no todos solo algunos. Es que, no se si se dieron cuenta, los colores nos hablan y nos rigen, las líneas también, pero de forma distinta. Hay gente que todavía sabe del tema, por ejemplo, si te digo ondas continuas de color azul con encaje blanco, seguramente pensaras en el mar. En cambio si hablo de triángulos dorados con algunas ondulaciones de bajo de un celeste límpido, capaz entiendas que me refiero a un desierto. Pues bien Ella nació en la era de los rectángulos grises alzandose hacía el azul celeste del cielo, separados a veces por largas líneas grises, que de vez en cuando se cortaban con líneas blancas paralelas, por lo general en el cruce de otra línea gris. De vez en cuando aparecía un cuadro verde que tenía en ocasiones una música distinta a la de las líneas grises. Pues si Ella nació en la época donde las ciudades eran los lugares más importantes. Donde el silencio suele ser escaso y solo en las plazas se pueden escuchar risas de niños o el arrullo de las palomas. Esa época donde todos se sienten presos del tiempo y el reloj marca cada segundo con un rigor tal que nadie es capaz de desobedecer a sus obligaciones.
Con los ojos grandes y curiosos miraba todo y se preguntaba ¿Por qué esto es así? ¿Qué pasa si es de otra forma? Por lo general sin recibir respuesta. Quizás por eso, se acostumbró a jugar sola y hablar para adentro sin que nadie la escuche. Cuando podía pasar por una plaza disfrutaba los colores, le parecía mágico como del verde se podía pasar al rojo naranja del otoño; y como combinaba tan bien los colores con las líneas siendo todo armónico. Su mente inquieta imaginaba mil formas con los movimientos del viento. A veces se divertía siguiendo muy despacio el andar de las palomas tratando de imaginar qué pensaban o a dónde iban, pero lo que más le llamaba la atención era el gris tornasol que no era gris porque podía incluir otros colores y combinarlos armonicamente como si fueran un solo color. Ese era su lugar favorito. Es que en el resto se sentía incómoda. A Ella no le gustaba hablar de lo que hablaban los otros, ni perseguir el tiempo como los demás. Aunque si tenía el anhelo de compartir lo que llevaba dentro. Quizás por eso disfrutaba de las actividades donde sus manos hablaban por ella, donde se podía expresar como quisiera, total "al arte no hace falta entenderlo".
Con la juventud llego el valor de mostrar quien era llego junto con la rebeldía de querer ver un mundo que no sea gris. Pero era como el viento que no piensa ni mide a dónde va. Y como el viento así de imprevisto, y sin saber cómo, un día llegó a la puerta de una anciana que la miro y le sonrió dulcemente pero con picardía mientras decía:
-- Se que tienes niña.
Ella incrédula quiso negarlo e irse, pero algo dentro la detuvo y amable pero desafiante contestó
-- ¿Y qué es?
-- Ven siéntate - dijo la mujer mientras le señala una banca en el jardín delantero de su casa.
-- Imagina - continuó la anciana - que hay un gran inventor que hizo todo lo que vez, a cada ser vivo que habita está tierra. Pues bien supongamos que a cada uno le da una parte del cuerpo de forma especial. Entonces a algunos les da una cabeza especial, y son aquellos que piensan mucho, son los científicos, los filósofos, los matemáticos. A otros les da manos y ellos son los que construye lo que piensan los primeros. Aquí podes encontrar los obreros, albañiles, carpinteros, costureras y todos los que en el hacer encuentran su razón de vida. En el tercer grupo están los que tienen mucho corazón. Para ellos su vida se basa en el otro, en dar, en el servicio y aquí entran aquellos que se brindan a otros como las enfermeras, maestras o por ejemplo los que trabajan en causas humanitarias. Y por más que estén separados así, no significa que el que siente no puede pensar o hacer, el que hace no puede sentir o pensar o viceversa. Significa que hay algo que hacen mejor y es parte de su misión en esta vida. ¿Entiendes?
-- Sí, sigo la idea pero....yo no puedo hacer nada de eso.
-- ¿Crees qué ahí terminó este gran inventor?
-- Y si, hay de todo.
-- Pues yo se porque no encuentras tu camino todavía. Hay un cuarto grupo. Es el que tiene cabeza, manos y corazón de una manera especial trabajando en conjunto. Son las personas que les gusta estudiar y pensar mucho, pero también tienen que hacer y usar sus manos para probar lo que piensan. Además si no es para los otros o no lo pueden brindar como un servicio se sienten vacíos. Lo difícil de este grupo es que si no aprovechan todo su potencial o sólo parte de él se empiezan a apagar, como a perder el color. - Levanta la vista, toma la mano de Ella y le dijo - Tienes una misión importante que sólo tu puedes encontrar, pero no te niegues a ti misma. Eres un ser especial y tienes un don especial que si no usas morirás en vida.
Ella asustada, le pareció una carga muy grande y decidió pensar que la anciana no sabía lo que decía. Fue así que dejó pasar el tiempo y lo fue haciendo suyo y escuchó que para triunfar debía vestirse de gris y seguir esa suerte de sueños impuestos que algunos llaman carrera, otros progreso y muy pocos éxito. Sentía como el frío iba ganando dentro suyo pero no hizo caso porque "tenía lo que quería". Dejó de hacer cosas con sus manos porque la rutina ya no le dejaba tiempo para eso. Eligió vivir como alguien "normal" y parecía que lo hacía bien. Sólo el reloj al marcar el fin del día Le recordaba que tan productiva o exitosa había sido.
Dicen que fue el viento que a veces con sus brisas le acercaba algo para hacer con sus manos, aunque el reloj marcaba que no había tiempo que perder. El viento siempre insiste, hasta que un día fue con más fuerza. Era como un tornado destructor, esos que se llevan todo y parece que todo lo destruyen. Fue así como Ella se encontró sola, sin nada, solo ruinas de sueños de papel que tenían gusto amargo. El viento y sus brisas le acercaron otra vez materiales para hacer cosas. Ella los tocó, los miró y se dejó seducir por sus colores y texturas. Su cabeza se movía muy rápido y miles de ideas iban y venían. Sin querer sus manos se fueron moviendo y de ellas fueron saliendo tejidos con distintos dibujos y colores que abrigaban y daban amor y ternura a muchos.
El viento pícaro, sabe que de las crisis nacen las oportunidades. Pero se le olvidó que cuando las personas crecen en los grises los colores parece que les pican. Fue así como empezaron a murmurar y esas murmuraciones formaron nubes que llegaban hacia Ella, como una niebla espesa, que de a poco fue entumeciendo su cuerpo y sus manos. Hasta que ya no pudo moverse. Parecía un árbol frondoso con la cabeza llena de ruido. El corazón que latía y emanaba vida no sólo dentro, si no también por fuera brindandose a quien se le acercaba. Pero quieta, muy quieta.
El viento que pasaba cerca ya no podía hacer nada, solo cantaba por ahi disimulando, para ver lo que pasaba. El muy chismoso no sabe estar callado y en su afán de ayudar lo canto por aquí y por allá. Fue así como una vieja lechuza escuchó su cantar. Y una noche voló hasta sus ramas y mientras Ella dormía contó un cuento.
Había una vez un gran inventor que le dio a cada uno un don. Pero sólo a muy picos les dio más de uno. Todos pueden vivir y brillar con esa luz propia que el inventor les dio. Esta muy dentro y es un interruptor especial que sólo ellos pueden apagar y solo ellos pueden volver a prender. Existen los sordos a lo que los dones dicen y es cuando se van durmiendo por escuchar lo que está fuera.
Ella no sabía si dormía o soñaba. Porque nunca había visto una lechuza que hablara. Sin embargo la escuchaba. La lechuza viendo que no servían las indirectas le dijo
-- Vales mucho, para muchos. Despierta y cumple tu misión- y salió volando.
Y es así que el viento cuenta, como Ella abrió los ojos, se desperezo estirando cada parte de su ser. Dejando que todo Ella se llene de vida. Qué desde entonces transmite color, ternura y amor.
También cuenta el viento que al igual que Ella cada uno tiene una misión y el éxito de cada uno, se mide en base a eso y no lo que piense el resto.
¿Y a ti qué te cuenta el viento?
Gracias por leerme.
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